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jueves, 30 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 14ª PARTE

7 de abril
Llevo muchos días sin escribir en este cuaderno porque he estado enferma, en la cama, con una fiebre muy alta y sin ganas de comer. Mi madre fue a visitar a la señora Jacinta y me mandó infusión de eucalipto y una cataplasma en el pecho.¡Qué mala he estado!¡Ni ganas de comer tenía! Gracias a Dios que ya se pasó, aunque me he quedado muy estropeada.
Mi amiga Mercedes ha venido a verme casi todos los días, y aunque yo no tenía ganas de ver a nadie, ella se quedaba siempre haciéndome un ratito de compañía. También Adela ha venido, pero menos.
En cuanto salí a la calle por primera vez, fuí a casa de la maestra ( no se me olvidó lo que me dijo en el camino del Molino Viejo). Estaba sola, sentada en la mesa-camilla corrigiendo cuadernos. Me recibió con una sonrisa y me invitó a sentarme con ella. Tenía algunos libros en una estantería y me permitió escoger el que quisiera. Me contó que había pedido traslado para su tierra, que es Asturias, porque allí tiene a sus padres y hermanos, y aquí está siempre sola. Luego me pidió que fuera a visitarla siempre que quisiera y que la llevase los trabajos que hacía de escritura y cálculo, para ver mis progresos, y que la preguntase todo lo que quisiera, porque no fuera a pensar que al haber dejado la escuela ya no podía seguir aprendiendo, que ella me ayudaría en lo que necesitase.
Salí de allí bien contenta y con un par de libros de poesía debajo del brazo.

11 de abril
Así, entre unas cosas y otras, hemos llegado a Semana Santa. Los santos están tapados con trapos morados y ya no habrá misa hasta el domingo. No se oye a nadie cantar ni reír, nadie toca música, incluso el Chepa ha cerrado la taberna y los hombres no pueden beber vino ni jugar a las cartas. Es una semana un poco triste y aburrida, dedicada al ayuno y la penitencia. Lo único bueno son las torrijas y la procesión que sale el Viernes Santo, con el Cristo de la Misericordia.
A mí eso de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor me da mucha pena. El señor cura dice que hay que rezar mucho para que se nos perdonen los pecados, y yo le obedezco todas las noches y algunas veces durante el día también. No quiero caer en las garras del demonio, ni que Dios me castigue por no cumplir sus mandamientos, mandándome al infierno cuando muera, que debe ser el sitio más espantoso del mundo.

20 de abril
Abril está siendo un mes lluvioso. Creo que no ha pasado un solo día en el que no haya llovido por lo menos un poco, y eso que por estas tierras se pasan los meses sin caer una gota de agua. Los labradores andan siempre mirando el cielo, siempre con la preocupación de que las lluvias lleguen a tiempo, y de que, cuando lo haga, sea en su justa medida.
En este mes y el que viene es muy de temer el pedrisco que traen las tormentas. Hace tres días hubo una tremenda. Con unas culebrillas y unos truenos que parecía que el cielo se rajaba. Mi madre encendió velas y se puso a rezar a Santa Bárbara, y algunos vecinos echaron sal por las calles. Menos mal que no ocasionó demasiados destrozos en las cosechas.



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lunes, 27 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 13ª PARTE

3 de marzo
Ya si que se notan los días. Las tardes más largas, las noches más cortas. A veces salgo a pasear al sol por el camino de las huertas. Se está poniendo el campo bonito. Por algunos sitios han empezado a aparecer las primeras flores amarillas, señal de que el invierno nos deja. "Salimos de la boca del lobo", como dice mi abuela.Aunque todavía hay días fríos y con mucho viento, en los que apetece estar dentro de casa. Cuando eso ocurre, me cojo el serijillo y me coloco al lado de la lumbre de la cocina, leo en mi libro o hago punto de media con lana vieja. La abuela se sienta a mi lado con Marquitos y Amparo, y nos cuenta historias de hace muchos años, cuando ella era joven y la pretendían los mozos. ¡Cuesta trabajo imaginar que la abuela haya sido joven alguna vez!

13 de marzo
Estaba yo sentada bajo un árbol por el camino del Molino Viejo, cuando ha aparecido la maestra, doña Asunción.
-Buenas tardes, María ¿Qué haces por aquí?
- Buenas tardes, doña Asunción. Aquí, tomando un poquito el sol y leyendo este libro.
-He oído que das clases con el carpintero ¿Te gusta leer?
-Si, doña Asunción,me gusta mucho.Pero ya ve, este es el único libro que hay en casa. Me lo trajeron los Reyes, y como no hay más, ya lo he leído tres veces.
-Bueno, pues eso puede tener solución.En mi casa tengo algunos que te pueden gustar. Si vas un día te los prestaré. Los lees y luego me los devuelves.
- Muchas gracias, doña Asunción. No sé cómo agradecerle...
-Lo dicho, María. Espero verte pronto.
Y sin esperar más continuó su paso.
No dejaré escapar esta ocasión. Iré, iré en cuanto pueda.

18 de marzo
La mestra está soltera, es bajita, guapa y además cariñosa. Siempre está riendo y castiga muy poco.Las madres de los mozos la miran con buenos ojos y a veces la invitan a comer. La quieren cazar para sus hijos porque tiene un sueldo fijo y es educada. Sin embargo yo creo que ella ya tiene puesto el ojo a alguno. Dice la señora Águeda, que de todo se entera, que es el maestro del pueblo de al lado.

21 de marzo
Se ha casado el Celestino con una mujer viuda de otro pueblo. Ha hecho bien, porque la niñita no podía estar sin madre que la atendiera, solita en la casa todo el día hasta que el padre venía del campo.Las vecinas la ayudaban por lástima, pero no era plan, y siempre, la pobre, muy mal arreglada de ropa, sucia y con los mocos colgando.
En el pueblo no se ha enterado nadie hasta casi la víspera, ni siquiera la señora Águeda lo sabía. Yo creo que lo han hecho para que no les den la cencerrá. Además como el banquete ha sido en casa de la novia, pues cuando han venido ya estaba todo hecho.
Es una pena porque a mí me hubiera gustado verlo. Todavía recuerdo el día que se casó mi tío José. Nos dieron chocolate con bizcocho para desayunar y una comida de cordero asado para todos los invitados, con lo que sobró de la comida, cenamos.



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jueves, 23 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 12ª PARTE

27 de enero
El libro que me dejaron los Reyes es tan bonito que me gustaría que no se acabase nunca. Tiene muchos cuentos diferentes y todos los leo con mucha atención.Hay palabras que no sé lo que significan. Nadie en mi casa lo sabe, ni siquiera mi padre. Él dice que son demasiado finas y rebuscadas, que él solo fue a la escuela hasta los ocho años, y desde entonces, a trabajar siempre en el campo. Sólo aprendió a deletrear y hacer algunas cuentas. Mi madre, ni siquiera fue, pasó toda la niñez ayudando en casa, sacando adelante a sus ocho hermanos, cargando carros de leña para llevarlos a vender a la fábrica de cerámica.
Ahora, yo prometo, que si me caso, a mis hijos no les ha de faltar un día de escuela, aunque llueva o nieve, lo mismo dará si es hombre como si es mujer.

3 de febrero
Creo que este año va a ser un año de suerte porque las cigüeñas han vuelto a aparecer volando sobre la torre de la iglesia. Todos los años por estas fechas hacen un nido bien hermoso, y luego, en primavera, aparecen los cigüeñinos. Los viejos creen que eso trae prosperidad, y yo también lo creo, porque siempre que los he visto me ha ocurrido algo bueno.
Pura ya se ha quedado sola. El Serafín se marchó hace quince días a Galicia, y ella estuvo lo menos tres, llorando en su casa y sin querer salir. Ya parece que se le va pasando. Me ha pedido que le escriba las cartas y que le lea las de él, porque ella no sabe hacerlo bien, y me ha hecho prometer que no me chive de ninguna cosa de las que se digan entre ellos. ¡Yo que me voy a chivar! Si seguro que no son más que tonterías de enamorados, y además ¿ a quién se lo voy a decir? Me daría mucha vergüenza.

15 de febrero
Mercedes ya sale a jugar algunas veces. Nos hemos juntado un montón de muchachas en la plaza y hemos jugado a la comba y a la rayuela ¡Qué divertido!
Ya se van notando los días más largos y el frío menos intenso.
Por las noches leo en mi libro, que ya lo tengo casi acabado. A la luz de la bombilla no se ve muy bien, pero hago un esfuerzo porque me gusta, y mientras los demás están arrimados a la lumbre, yo en mi rinconcito, cerca de la luz, me pongo a leer. eso cuando no estoy demasiado cansada o mi madre no me manda a remendar sábanas.

25 de febrero
La señora Águeda ha cumplido ya los cien años y el señor cura le ha dicho una misa especial y las campanas de la iglesia han sonado con alegría. También el señor alcalde no ha querido ser menos y le ha preparado una fiesta por la tarde. Le regaló una placa que decía " Recuerdo de todos los vecinos", y luego el Cuco y el Colorín han tocado unos pasodobles en su honor.
¡Menuda se ha puesto la señora Águeda! Estaba más contenta que unas castañuelas, y como está tan ágil ha bailado hasta con los mozos, ha echado alguna lagrimita, y luego nos ha repartido cacahuetes y peladillas a todos los muchachos y muchachas que andábamos por allí. ¡Lástima que se haya terminado tan pronto! Los músicos y la gente se retiraron en seguida porque al día siguiente había que salir otra vez al campo, a dejarse la piel!



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domingo, 19 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 11ª PARTE

3 de enero
¡Qué ganas tengo de que lleguen los Reyes Magos! Es el único día del año en que recibo algún regalo. Aunque lo que no entiendo es porqué en algunas casas dejan cosas más buenas que en otras, o incluso hay algunas en las que no dejan nada. No lo entiendo.
La víspira nos dice mi madre que pongamos un poco de paja en la ventana de la cocina para que s elo puedan comer los camellos, que vienen muy cansados después de un viaje tan largo, y así los Reyes nos dejarán alguna cosita.
A mi hermano Francisco ya hace tres años que no le dejan nada, porque solo lo dejan a los más pequeños. Espero que a mí no me consideren demasiado mayor ahora que tengo diez años cumplidos.¡Cómo me gustaría que me dejaran un libro de cuentos para leer! Nunca he tenido uno.

6 de enero
Estoy tan feliz que no encuentro palabras para expresarlo.Los Reyes han pasado y no se han olvidado de mí. Me han dejado un libro precioso, lleno de cuentos pequeñitos. Ninguna d elas cosas que me han regalado en mi vida me ha hecho tanta ilusión como ésta. En casa no hay libros, no se pueden comprar, y ésta ha sido una sorpresa enorme. Se titula " Los cuentos de la abuela" y tiene unos dibujos muy bonitos. Hoy mismo empezaré a leerlo.
Tampoco los Reyes s ehan olvidado de mis hermanos más pequeños. A Julián le han dejado un cabá de hojalata para ir a la escuela, y a Marquitos y Ampara un caballito y una muñeca de cartón.
A Francisco le dejaron de traer cuando cumplió los once años y a lo mejor es el último año que me traen a mí.

17 de enero
"Hasta San Antón pascuas son", eso dice el refrán, y por aquí es costumbre sacar a los animales a la plaza y que el señor cura los bendiga. Yo he llevado a la mula, y Marquitos una gallina y un conejo de los que se crían en el corral porque todos no los podemos llevar.
Los quintos que s emarchan a la mili han estado todo el día pidiendo por las casas, y con lo recogido se han preparado una buena comida en el campo.Luego han vuelto al pueblo cantando canciones y con un haz de leña cada uno, que han dejado en medio d ela plaza, y esta noche, como todos los años, harán una hoguera y tirarán petardos y cohetes por las calles.
Entre ellos seguro que estará el Serafín, y mi prima Pura, en su casa, llorando de pena porque se va.

23 de enero
Ha llegado el tiempo de la matanza y mi madre vuelve a estar muy atareada yendo a las casas. En la mía no tenemos gorrinos, pero con lo que le dan a mi madre por ayudar en otras, estamos cumplidos de jamones y embutidos para casi todo el año.
Se necesita mucha gente para matar al cerdo, limpiarlo, cortarlo, hacer las morcillas y chorizos...por eso se convida a la familia y los vecinos, y se tarda dos o tres días en acabar. Y luego, al final, se hace una cena buenísima, con arroz y muchas tajadas de pollo.
Lo más desagradable es ver como matan al cerdo, yo aunque lo he visto desde que era bien chiquita, no me acostumbro. Cuando le oigo chillar me voy lejos, a taparme los oidos, y ya no vuelvo hasta que está limpio y cortado. Me da una cosa que no sé explicar, pero si veo solo los trozos de carne o chorizo, ya no me impone.



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jueves, 16 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 10ª PARTE

2 de diciembre
Esta mañana me he encontrado helada el agua del arroyo donde vamos las mujeres a lavar la ropa, he tenido que partirlo con una piedra. Las manos me dolían del frío y me han salido sabañones.
Por la tarde mi prima Pura me ha peinado con una trenza y me ha regalado un pañuelo que ya no le sirve. Está muy enamorada del Serafín. Éste ha pedido el permiso a mi tío para pasar a la casa. De modo que ya entra en la cocina, y mientras toda la familia se calienta en la lumbre de la chimenea, ellos se quedan apartaditos al lado de la mesa-camilla.
El Serafín ha sorteado ya y se marcha a la mili el año que viene.


16 de diciembre
No descuido las lecciones con el carpintero, antes iba yo sola y ahora somos cinco, tres muchachos y dos muchachas. Aprendemos sobre todo, aritmética, problemas, ortografía, y lo que hicieron los hombres hace muchos, muchos años. Algunos días estoy tan cansada de las faenas del día, que tengo que hacer un gran esfuerzo porque no se me cierren los ojos cuando hago la tarea.
Los sabañones se me han curado frotándolos con medio diente de ajo crudo, mi abuela me dijo el remedio.

21 de diciembre
¡Hay que ver lo descuidado que es mi hermano Julián! ¡No sé donde tiene la cabeza! Hoy se ha olvidado el braserito con los rescoldos de leña y no tendrá con qué calentarse los pies en la escuela. A si  que cuando me he dado cuenta, he ido a llevárselo, y de paso mi madre me ha dado dos pesetas y una docena de huevos para el maestro.El señor alcalde ha prometido que para el próximo año pondrá estufas de leña en las dos escuelas, aunque con la condición de que sean los muchachos y muchachas los que se encarguen de alimentarlas.
Las fiestas de navidad están próximas y en todas las casas se hacen mantecados y galletas de tahona que están riquísimas, y no las comemos más que en estas fiestas.

25 de diciembre
Ayer fue Nochebuena y nos reunimos a cenar todos en casa de la abuela, con todos los tíos y primos. Comimos un guiso que prepara la abuela con pollo de corral y arroz, que está para chuparse los dedos. Me pregunto porqué no lo comeremos más a menudo, a veces una se harta de comer siempre cocido.
Y como decía nos juntamos toda la familia a cenar y lo pasamos muy bien cantando villancicos con las panderetas y las zambombas. Mi tío José no paró de gastar bromas y salió por la calle disfrazado de mujer, y los vecinos se partían de risa.
A las doce todos hemos acudido a la iglesia, a misa del gallo.

30 de diciembre
En casa de Mercedes no celebran nada, están de luto.Algunas veces me la encuentro cuando voy a llenar los cántaros a la fuente. Me cuenta que echa mucho de menos a su gemelita, y que la otra que ha quedado viva, no hace más que preguntar, y claro, ella le dice que se ha ido al Cielo, pero le da mucha, mucha lástima, sobre todo los días que llueve o hace frío. No para de acordarse.
Yo no sé como Adela pudo decir aquello que dijo en el cementerio. A mí me hubiera dado mucha pena si se hubiera muerto alguno de mis hermanitos ¡Tanto como peleo con ellos a diario!

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domingo, 12 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 9ª PARTE

1 de noviembre
Día de los Difuntos. Hoy he pasado la mañana en el cementerio. He ido con mi madre y mi abuela a fregar la sepultura donde está enterrado el abuelo y algunos tíos, y he llevado un ramito de flores de las que nacen en el patio de casa.
Todo el mundo va a visitar a sus muertos y a rezar el rosario sobre las tumbas.Y allí, en medio del cementerio, me he encontrado con Mercedes por primera vez después de lo de la gemela. Casi no la he reconocido porque iba con un mantón y un velo todo negro, y yo nunca la había visto así. Me he acercado a ella, pero no he sabido qué decir, en cambio la hija del pastor, Adela, que también andaba por allí, le ha dicho: "¡Pues que se fastidie tu hermana, que así vas a poder jugar!"



12 de noviembre
Estos días de niebla corren historias de fantasmas y aparecidos. En el cerro que está según se cruza el río, por el camino de San Bernardo, vive uno que no tiene nombre.Nadie lo ha visto todavía, pero dicen los viejos de por aquí, que en la noche de Difuntos, sale al camino como un alma en pena, dando gritos y ayes que producen escalofríos.
La otra tarde me dijo Adela: "¿Subimos al cerro cuando sea de noche?
A mí me dió mucho miedo pero no se lo quise decir, y contesté:" Bueno"
Así que anochecido, antes de que mi madre me echara en falta, fuí en busca de Adela. A esas horas las calles estaban ya desiertas y medio a oscuras. Solo me encontré con el herreo que volvía a su casa de la fragua.
Seguí calle abajo,muerta de miedo y sin atreverme a mirar atrás. Iba yo caminando ligera, cuando al cruzar la calle que lleva al Ayuntamiento, vi cruzar una sombra que no supe lo que era. Sentí un miedo irracional y me volvía a casa, corriendo, corriendo sin parar y llorando presa del ataque de nervios que me dió. Entré en la cocina y no dije nada de lo que había pasado, pero en mi cabeza solo aparecía una idea fija "¡Ay, que he visto el fantasma en la esquina!" Y cuando me fuí a la cama recé mucho a la Virgen del Carmen
"Como me echo en esta cama
me echaré en la sepultura,
y a la hora de la muerte
¡Ampárame Virgen Pura!"

21 de noviembre
Todavía me dura el susto de la otra tarde. Adela no apareció y yo sola me enfrenté con el fantasma. Nunca más volveré a hacerle caso. Estoy enfadada con ella.
He hablado de ello al señor cura. Y él me ha dicho que no me preocupe, que eso lo más seguro es que fuera la sombra de algún árbol o algún perro callejero, y que lo que cuenta la gente son habladurías más que otra cosa.
Me ha tranquilizado bastante, pero por si acaso me he puesto un escapulario de la Virgen prendido en la camiseta,para que me proteja. Y a partir de ahora no quiero oir más historias de esas, porque luego, en cuanto se va el sol, no me atrevo a salir ni siquiera al corral de mi casa.

25 de noviembre
En el pueblo estamos todavía muy atrasados, eso es lo que dice el señor alcalde, que es rico y va mucho a la capital. Dice que allí hay luz eléctrica y agua corriente en las casas, y que la gente para ir de un sitio a otro se traslada en coche. En cambio aquí, nos arreglamos con los candiles y el agua de la fuente que hay en medio de la plaza. La gente para ir de un sitio a otro lo hace a pie, o como mucho en burro. En mi casa tenemos una mula vieja y un carro para ir vendiendo la verdura de la huerta. Los animales ocupan más espacio que las personas. Desde la ventana de mi cocina se ve el río, y a lo lejos, el camino de San Bernardo, que sube al cerro del fantasma.



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jueves, 9 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 8ª PARTE

1 de octubre

La gemelita de Mercedes está cada vez peor. La han llevado hasta una curandera que hay cerca de la capital, que dicen que es muy buena, la mejor. Y le ha mandado que se ponga una cataplasma de cebada en el vientre y un pichón recién matado en la espalda. Pero ni siquiera eso le ha dado resultado, y la pobrecita va cada vez a menos. Yo rezo por las noches con  todas mis fuerzas para que se ponga buena, porque da lástima verla tan pequeña y tan consumida.



9 de octubre
Ya empiezan a echarse los frios ¡Cómo se nota que los días van acortando! Este tiempo no me gusta. Los días son tan chicos que la tarea no cunde y yo no tengo tiempo para jugar un ratito. A las seis o las siete ya es de noche y como hace tanto frío no me dan ganas de salir a fuera y solo apetece estar en la cocina, a la lumbre.Los hombres viene del campo y se meten en casa, no se ve un alma por la calle.¡Toda la tarde recosiendo ropa!


15 de octubre
Estoy impresionada. Esta mañana han enterrado a la hermana de Mercedes. Su salud se fue debilitando cada vez más y la diarrea al final pudo con ella. A mí, como todavía soy niña, no me han dejado ir al velatorio, pero he visto pasar el cortejo fúnebre y he oido las campanas que tocaban a muerto. Toda la familia está destrozada, se han vestido de luto de la cabeza a los pies, han cerrado las ventanas de la casa y han dado vuelta a los cuadros.
A Mercedes todavía no la he podido ver. No sale de su casa. Supongo que estará muy triste. Cuando la vea no sabré qué decirla.
El señor cura habla de un cielo para los que se portan bien y un infierno para los que se portan mal. Yo creo que la niñita muerta tendrá que ir derecha al cielo porque no le ha dado tiempo a hacer ninguna maldad.

23 de octubre
La señora Águeda es la más vieja del pueblo y parece que no se va a morir nunca. Antes de que yo naciera cumplió los ochenta años, y todavía tiene cuerda para rato. Con lo viejecita que es, sube la cuesta de la iglesia que ya quisieran otros más jóvenes.Se sabe la vida de todos los que somos del pueblo. Y conoce los hijos y nietos que ha tenido cada uno, además como le gusta tanto comadrear, se entera de los mozos que se han hecho novios, de las fechas de los partos y hasta de las peleas de casados.
Cuando paso por su casa me da galletas rancias y me pregunta qué tal está mi abuela.











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domingo, 5 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 7ª PARTE

21 de agosto
Al final de las fiestas hubo jaleo. Se pelearon los mozos de aquí con los forasteros que pretendían a las mozas del pueblo. Los del pueblo querían que los otros les invitaran y como ellos se negaron, los de aquí les tiraron al pilón donde beben los animales de labranza y se lió una tan grande que tuvo que venir la Guardia Civil y llevarse a unos cuantos arrestados.

Pero de eso ya han pasado unos días, y ahora todo ha vuelto a la normalidad. Los hombres al campo, y las mujeres a fregar, a barrer, a atender a los niños pequeños y a los animales.

Mi padre trabaja en la finca de don Venencio. Se marcha de casa antes de que salga el sol y vuelve cuando ya está bien entrada la noche. Siempre llega muy cansado. Se siente en la mesa de la cocina a cenar unas sopas de ajo y en seguida se va a la cama.

Mi hermano Francisco sale muchas veces a ayudarle, cuando hay que segar o trillar, y otras veces va a ocuparse de la huerta que tenemos cerca del río y de vender lo que se saca. Tiene más suerte que yo, porque a él le han dejado más tiempo en la escuela.



30 de agosto
Aunque hace mucho tiempo que no hablo de ello, sigo yendo a casa del carpintero. Ya he aprendido a leer de corrido y a hacer divisiones con números.

Por las tardes mi abuela me está enseñando a hacer calcetines con lana y agujas,mientras tanto mi madre, en un rincón de la cocina, pone pecheros a las camisas y codos a las mangas.

6 de septiembre
Mi amiga Mercedes está triste. Una de sus gemelitas se ha puesto enferma y no saben de qué. Está sin ganas de jugar, con muchas ojeras, sin querer comer y con diarrea.

En el pueblo tenemos un médico, pero casi todo el mundo prefiere ir a casa de Jacinta, que tiene gracia para curar y quitar el mal de ojo.

Mi madre unta a mis hermanos con aceite cuando llevan varios días sin hacer de vientre. Los echa el aceite en la barriga y los da masajes para que se muevan las durezas. Otras veces prepara caldos de higos secos y se los hace tomar en ayunas.



13 de septiembre
Hoy han empezado las clases en la escuela. Mi hermano Julián tiene suerte de seguir en ella. He ido a acompañarle hasta la puerta por ser el primer día. El maestro se llama don Justo, y le he llevado un cesto de patatas y un poco de aceite. Se ha puesto muy contento y me lo ha agradecido mucho. Es poco lo que ganan y si no fuera por lo que la gente del pueblo les da de vez en cuando...creo que hasta pasarían hambre.

Después me he acercado a la escuela de las muchachas, que también empezaban hoy. He mirado a través de la ventana y había pocas niñas. La maestra las colocaba en los bancos según la edad. De repente se ha dado cuenta de que la observaba y me ha invitado a pasar. Sin embargo a mí me ha dado tanta pena el no poderme quedar, que he salido corriendo por el camino abajo, y no he parado de correr hasta que no he estado cerca del río.

24 de septiembre
Hemos hecho arrope en el patio de casa, con mosto y frutos secos. Estaba rico.



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jueves, 2 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 6ª PARTE

7 de agosto
¡Menuda zurra se ha llevado hoy mi hermano Julián! Estaba yo a la puerta de casa remendando calcetines, cuando le veo aparecer al final de la calle, todo sucio y desgarbado, con las piernas llenas de arañazos y el pantalón descosido. Se ha metido en una cuba de sardinas con los pies y las manos atados, y otro le iba dando vueltas por la bajada de las Pedruelas ¡Menudo ha llegado!

Por la noche mi padre se ha enfadado tanto con él, que le ha dicho que a partir de mañana le llevará al campo a trabajar, para que no gaste el tiempo en hacer esas barbaridades, que se puede romper un brazo o una pierna y entonces si que se va a enterar. Julián lloraba sin consuelo y a mí me ha dado mucha lástima. Después de todo, solo es un niño de ocho años, que está en la edad de hacer esas cosas. Pero...¿ por qué no serán más tranquilos los muchachos?

10 de agosto
Mi pueblo se prepara para las fiestas que son el día quince. El que más y el que menos pinta la casa por fuera y por dentro, y el Ayuntamiento recoge de las calles los excrementos de animales. Estoy impaciente porque llegue, entre otras cosas, porque mi madre me ha prometido arreglarme el vestido que le ha dado mi prima Pura para mí.A ella s ele ha quedado pequeño, y a mí me queda solo un poco largo de las mangas y el bajo, así que espero poder estrenarlo el día de la Virgen.
 
Este año dicen que además de reparar dos bailes, el de Fontecha y el de Periquillo, también vana traer cine mudo y lo van a pone r en el patio d ela señora Eulogia ¡Me gustaría tanto verlo! Pero temo no tener dinero para pagar la entrada.

15 de agosto
Este es el día de la Virgen. A la misa ha ido mucha gente forastera. La iglesia, que casi siempre stá vacía, hoy se ha puesto llena hasta los topes. Y también la procesión ha sido muy buena. Y yo con mi vestido negro arregladito y mis zapatos de charol que solo me pongo para las ocasiones especiales. ¡Qué bonito ha resultado todo! Hasta hemos comido arroz con pollo de corral, que no lo comemos nunca.

Por la tarde tenía ganas de entrar en el baile, con un grupo de chiquillas me he puesto a la puerta para ver si veía algo desde allí. Pasaban los mozos y las mozas, pero a nosotras no nos dejaban pasar, hasta que en un pequeño descuido nos hemos metido. En seguida nos han pescado y echado a la calle, aunque me ha dado tiempo  a ver al Cuco y al Colorín, que tocaban la guitarra y el acordeón, y las parejas bailando un pasodoble, y las madres y vecinas sentadas en los bancos de alrededor.

Bueno, pues como no ha podido ser lo del baile, hemos ido a lo del cine mudo, que nos ha costado tres céntimos y todavía me ha sobrado para comprarme un helado de limón que iba vendiendo un hombre por la calle.


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