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miércoles, 1 de julio de 2015

EMPEZAMOS LAS VACACIONES


Las vacaciones ya están aquí, otro curso nos ha dicho adiós para siempre. ¡Qué lejos se ve este momento cuando estamos en septiembre u octubre! Pero todo llega y al final nos parece que los diez meses anteriores han transcurrido en un soplo.
Las vacaciones es ese tiempo tan necesario al que todos queremos llegar, para descasar, relajarnos,no tener que madrugar y poder despejar la cabeza de responsabilidades laborales. Sin embargo algunos padres se echan a temblar cuando piensan que tendrán que tener a los niños dos meses largos en casa sin demasiadas cosas que hacer.
¡ No tiene porqué ser así!
Tener vacaciones escolares solo quiere decir que no hay que ir al colegio y que descansamos de ese tipo de tareas y obligaciones, pero no quiere decir que no se puedan tener otras.
Los días son muy largos y es necesario organizarlos y establecer un tiempo para cada cosa, un horario flexible,  que nos oriente sobre lo que tenemos que hacer en cada momento, y así los niños no se encuentren perdidos o haciendo siempre lo que les gusta y lo que quieren sin orden ni control.
Por ejemplo, sería bueno acostarse y levantarse más o menos a la misma hora, lo cual no quiere decir que no se pueda hacer alguna excepción, un tiempo para ayudar en casa también es interesante, para jugar con los amigos, ver la televisión, hacer pequeñas tareas escolares de repaso, lecturas,..Cada familia puede establecer el suyo, dependiendo de las necesidades o circunstancias de cada uno.
También sería importante que fuera un horario consensuado, es decir, que todos los miembros de la familia se sienten y lo elaboren juntos. Los padres debemos escuchar  la opinión de los hijos y de esta manera ellos no se sentirán excluidos y colaborarán mucho más a la hora de llevarlo a la practica.
No tienen porqué ser actividades aburridas y monótonas, se pueden buscar cosas que a los niños les guste hacer y que las hagamos con ellos, por ejemplo, plantar macetas en el jardín, hacer alguna receta de cocina, contarles historias de los abuelos sentados al fresquito por la noche...
Lo importante es disfrutar, pasar momentos en familia. Aprovechar juntos este tiempo maravilloso y que a nuestros hijos les acompañe siempre el recuerdo de las vacaciones de verano de su niñez, cuando sean adultos.