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domingo, 19 de agosto de 2012

LOS RENGLONES DE LA MEMORIA 11ª PARTE

3 de enero
¡Qué ganas tengo de que lleguen los Reyes Magos! Es el único día del año en que recibo algún regalo. Aunque lo que no entiendo es porqué en algunas casas dejan cosas más buenas que en otras, o incluso hay algunas en las que no dejan nada. No lo entiendo.
La víspira nos dice mi madre que pongamos un poco de paja en la ventana de la cocina para que s elo puedan comer los camellos, que vienen muy cansados después de un viaje tan largo, y así los Reyes nos dejarán alguna cosita.
A mi hermano Francisco ya hace tres años que no le dejan nada, porque solo lo dejan a los más pequeños. Espero que a mí no me consideren demasiado mayor ahora que tengo diez años cumplidos.¡Cómo me gustaría que me dejaran un libro de cuentos para leer! Nunca he tenido uno.

6 de enero
Estoy tan feliz que no encuentro palabras para expresarlo.Los Reyes han pasado y no se han olvidado de mí. Me han dejado un libro precioso, lleno de cuentos pequeñitos. Ninguna d elas cosas que me han regalado en mi vida me ha hecho tanta ilusión como ésta. En casa no hay libros, no se pueden comprar, y ésta ha sido una sorpresa enorme. Se titula " Los cuentos de la abuela" y tiene unos dibujos muy bonitos. Hoy mismo empezaré a leerlo.
Tampoco los Reyes s ehan olvidado de mis hermanos más pequeños. A Julián le han dejado un cabá de hojalata para ir a la escuela, y a Marquitos y Ampara un caballito y una muñeca de cartón.
A Francisco le dejaron de traer cuando cumplió los once años y a lo mejor es el último año que me traen a mí.

17 de enero
"Hasta San Antón pascuas son", eso dice el refrán, y por aquí es costumbre sacar a los animales a la plaza y que el señor cura los bendiga. Yo he llevado a la mula, y Marquitos una gallina y un conejo de los que se crían en el corral porque todos no los podemos llevar.
Los quintos que s emarchan a la mili han estado todo el día pidiendo por las casas, y con lo recogido se han preparado una buena comida en el campo.Luego han vuelto al pueblo cantando canciones y con un haz de leña cada uno, que han dejado en medio d ela plaza, y esta noche, como todos los años, harán una hoguera y tirarán petardos y cohetes por las calles.
Entre ellos seguro que estará el Serafín, y mi prima Pura, en su casa, llorando de pena porque se va.

23 de enero
Ha llegado el tiempo de la matanza y mi madre vuelve a estar muy atareada yendo a las casas. En la mía no tenemos gorrinos, pero con lo que le dan a mi madre por ayudar en otras, estamos cumplidos de jamones y embutidos para casi todo el año.
Se necesita mucha gente para matar al cerdo, limpiarlo, cortarlo, hacer las morcillas y chorizos...por eso se convida a la familia y los vecinos, y se tarda dos o tres días en acabar. Y luego, al final, se hace una cena buenísima, con arroz y muchas tajadas de pollo.
Lo más desagradable es ver como matan al cerdo, yo aunque lo he visto desde que era bien chiquita, no me acostumbro. Cuando le oigo chillar me voy lejos, a taparme los oidos, y ya no vuelvo hasta que está limpio y cortado. Me da una cosa que no sé explicar, pero si veo solo los trozos de carne o chorizo, ya no me impone.



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26 comentarios:

  1. Parece que por momentos estabas contando parte de mi vida, la foto me recuerda la matanza en casa de mis abuelos, hasta pienso que los sentimientos que expresas son los mismos que yo tenía.
    Solo te has olvidado contar cuando entre mi cuñado y yo quisimos hacer la matanza entre los dos con veinti-tantos años cada uno, . Me has dado una idea, la próxima entrada en mi blog se titulará --La Matanza...que la llevo gravada en el alma.
    Venir a tu casa es sentirse feliz y volver a la niñez , ¡mira que me gustan tus cuentos! ¡Son adorables.
    Besos.

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  2. El relato nos mete en la historia totalmente. UN saludo

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    1. Si, Miren, cada vez vamos conociendo un poco más a la protagonista y nos vamos familiarizando con su mundo.

      Un abrazo

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  3. ¡Y a mí me gustan tus comentarios André! Yo nunca he presenciado una matanza, afortunadamente,porque creo que tiene que ser desagradable y no he vivido el ambiente de los pueblos, por eso a veces, yo misma me sorprendo de las cosas que relato. Están todas ellas sacadas de testimonios reales, contados por personas muy ancianas.
    Me alegro que disfrutes con la lectura
    Un beso muy fuerte

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  4. Pilar todavia estoy bajo el influjo del impacto de una niña de diez años no tuvo un libro hasta aquel mágico día de reyes !!!!
    También es muy bonito cuando se iba lejos para no escuchar los alaridos del cerdo...recuerdo que tendria unos 6 años cuando en casa de mis abuelos compraron un pollo y una gallina vivvos y la criada los mató, me puse malisima
    y creo que decian ...que niña más sensible...
    no tenia que haberlo presenciado !!!!
    Como ves me implico hasta la médula !!! sigue, sigue es un testimonio, dentro de su crudeza...bellísimo. Un abrazo agradecido de Begoña

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    1. Begoña, ahora los niños tienen libros hasta aburrirse, y antes, los pobres, carecían totalmente de ellos y de otras muchas cosas. Yo recuerdo que, a la edad de la protagonista, siempre me traían algún cuento, pues los Reyes conocían de sobra mi afición por la lectura.

      Un abrazo

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  5. No pierdas estos relatos que son parte de la vida de una época tanto allí como aquí. Con cuanta ilusión esperábamos la noche de reyes, no siempre traían lo que queríamos, con los años mi mamá me contó que mi papá pasó toda una noche en la casa del vecino haciéndome un juego de dormitorio para que yo tuviera mi regalo..
    También quedaron grabados en mis oídos los chillidos del cerdo de mi vecino.
    Como te darás cuenta en aquella época había por aquí muchas costumbres de España.
    Saludos Pilar, hoy desde.
    http://norma2-siempreesprimavera-norma2.blogspot.com

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    1. Descuida Norma que el relato no lo perderé, pero me asombra comprobar como las costumbres españolas y argentinas, pese a la enorme distancia de espacio entre los dos paises, eran prácticamente las mismas.

      Un abrazo

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  6. Hermosos e intimistas relatos que nacen del corazón y que nos narran esa belleza que encierras en tu corazón

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    1. Muchas gracias Mª Jesús por tu visita y comentario.

      Un beso muy fuerte

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  7. De este capítulo me quedo con la ilusión del día de reyes.Creo que antes se disfrutaba más ese momento, ahora son tantas las oportunidades en que se regalan juguetes a los niños que se pierde el valor y la capacidad de disfrute.Claro que no me estoy refiriendo a todos los niños, lamentablemente en la actualidad hay muchos que nunca han recibido uno.

    Besitos

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    1. Si, Sandra, no todos los niños pueden tener un regalo,aunque sea solo una vez al año. Yo también recuerdo la ilusión con la que esperaba la noche de Reyes. Solo recibía regalos ese día y para las fiestas de la ciudad, que siempre me compraban un juguetito en la feria. ¿qué tiempos!

      Un abrazo muy fuerte

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  8. La màgica noche de Reyes, vista por los ojos de los niños y todo lo que transcurre en el pueblo bellamente contado.

    Me has traìdo lindos recuerdos.

    Un fuerte abrazo.

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    1. A todos nos trae recuerdos muy entrañables la noche de Reyes.
      Que tengas una feliz semana

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  9. Te he descubierto por el blog de Norman2 y me gusta tu blog, tus escritos me llevan recuerdos con lo cual me quedo por aquí.

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  10. Pues muchas gracias Mari-Pi-R, me alegra contar contigo ¡Bienvenida!

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  11. Maravilloso y con la infinita ternura que encierran nos llevas otra vez a ser niños. Me ha encantado tu blog. Te sigo. Un abrazo.

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  12. Gracias Alma por seguirme y por tus palabras.¡¡¡Bienvenida!!! Un abrazo

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  13. La noche de reyes, qué recuerdos, que nervios pasaba ,junto con mi hermano..imposible dormir..me vienen tantas añoranzas,tantos recuerdos de personas que ya no están..gracias por revivir la niña que hay en mi..un abrazo

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    1. Gracias Loli por tu comentario. La verdad es que lo de los Reyes ha marcado la infancia de muchos de nosotros.

      Un abrazo

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  14. Pilar, cada vez me gusta más el relato. Me parece vivir con ella la ilusión de la noche Reyes así como huír de los chillidos del cerdo en la matanza (yo soy de pueblo y no me gustaba nada cuando llegaba el tiempo de matar los cerdos). Espero ansiosa la siguiente entrega. Besitos.

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    1. También yo soy incapaz de ver sufrir un animal, Ana. Muchas veces pienso en hacerme vegetariana.

      Un beso

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  15. Me has hecho acordar cuando dejaba agua y paja para los camellos y vino y cigarillos a los Reyes Magos (que horror!). Tambíen sentí hambre al leer la parte de la cena (cerdo, chorizos, arroz, etc). Un festin para los sentidos!! Precioso!!

    Un abraXo.-

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  16. Yo a los Reyes del dejaba una copita de anís y unos bollitos. A los camellos, agua. jajaja

    Un abrazo

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  17. qué lindo sería poder volver el tiempo atrás . Volver a la niñez para poner agua, pasto y un par de zapatillas para que los reyes nos dejen regalos....Besos

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  18. El tiempo de la niñez ya pasó, ahora el presente también tiene sus cosas bonitas y hay que disfrutarlas.

    Un abrazo Vivi

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