sábado, 28 de septiembre de 2013

¡BIENVENIDO, SEÑOR OTOÑO!


El otoño acaba de llegar, ya empiezan a notarse los primeros síntomas en la bajada de temperaturas y las lluvias, pero a medida que avancemos se notará más, calará en los parques y jardines, en las calles y plazas, en nuestras casas y en nuestras escuelas. La estación dorada nos envuelve, y es bonito y educativo que la vivamos también en nuestras aulas.Hay muchas actividades que se pueden hacer para dar la bienvenida a la estación. Voy a dejaros algunas de las que he podido recopilar de aquí y de allí, vosotros sois libres de cogerlas, adaptarlas,añadir, quitar, enriquecer...¡¡¡Ahí van!!!


  1. CALENDARIO OTOÑAL
 Lo primero es señalar la fecha en la que comienza el otoño y cuando termina. Se señalan bien los días de comienzo y fin y se colorean los que quedan en medio. Así vemos los meses y los días que abarca la estación.

2.- PASEO POR EL PARQUE
Una vez que el otoño ya esté más avanzado y empiecen a teñirse de amarillos y anaranjados los paisajes, podemos salir a observarlo fuera. Nos centraremos en el aspecto de los árboles, podemos recoger distintas clases de hojas, ver los colores que predominan, las ropas que nos ponemos...Los niños mayores que ya saben escribir pueden ir con su " cuaderno de campo" anotando o dibujando todo lo que les  parece relevante.

3.- RECOPILACIÓN DE RIMAS OTOÑALES



Preparamos una plantilla bonita y cada niño trae de su casa una poesía, canción, adivinanza...relacionada con el otoño. después se recogen todas, se prepara una bonita portada y se hace un libro otoñal para dejarlo en la biblioteca de aula a la vista de todo el que lo quiera leer.

4.- CUENTO COLECTIVO

Entre toda la clase escribir un cuento que su protagonista sea algún elemento del otoño ( una hoja, un fruto, un pájaro emigrante...), cada uno escribe un trocito. para ello nos pueden servir muy bien algunas técnicas de Rodari o de otros autores similares. Después el cuento se puede dramatizar y pasar a las clases de los pequeños a representarlo. Es una actividad que les va a entusiasmar, pues a los niños les gusta mucho la interacción con los pequeños, les hace sentir útiles, responsables e importantes.

5.- MÚSICA DE OTOÑO


Podemos escuchar El Otoño de Vivaldi o cualquier otro tipo de música que invite a relajarnos y soñar con la Estación Dorada.

6.- ACTIVIDADES ARTÍSTICAS


Sobre esto hay muchísimo, por eso os dejo algunos enlace que podéis visitar en los que encontraréis muchas ideas para hacer en las clases de plástica.
manualidades para el otoño
Recursos para el otoño

7.- RECOLECCIÓN DE FRUTOS


Un día pedir  a los niños que traigan al cole algún fruto de otoño. Con todos preparamos unas bandejitas y los degustamos en clase, aprendiendo algo de sus características y propiedades nutricionales.

8.- ESTACIÓN METEOROLÓGICA

 Se coloca en una cartulina grande en la pared. ponemos en ella todos los días del mes, como si fuera un calendario, y allí vamos anotando las temperatura del día, si está claro o lluvioso, si hace viento, niebla...Al final de la estación comprobamos el clima que ha hecho y tendremos una visión real y vivida de cómo es el tiempo atmosférico en el otoño. Eso mismo se puede hacer en invierno y primavera  para luego poder comparar las diferentes estaciones.

Bueno, la lista podría seguir siendo mucho más larga. Es más, seguro que a vosotros, al hilo de todo esto, se os han ocurrido ya unas cuantas cosas más que se podrían añadir. ¡Pues vamos a hacer que los niños las disfruten!Y vosotros también con ellos, claro.




sábado, 21 de septiembre de 2013

UN ALUMNO NUEVO EN CLASE: TOM SAWYER



" Hola amigos, mi nombre es Tom Sawyer, aunque todos me llaman Tom. Soy un niño como vosotros, vivo en un pequeño pueblecito, cerca de un río largo y caudaloso que se llama Mississippi. ¡Me encanta hacer novillos en la escuela para ir a pescar y darme un remojón!Amigos tengo muchos, pero mis favoritos son Joe Harper y Huck Finn, que ya os hablaré de ellos más adelante...pero ¡Cuidado! Me parece que viene por ahí mi tía con el palo de la escoba ...¡Voy a esconderme!
 Así comienza la carta que hace unos días recibimos en clase. Este jovencito de pelo rojo y cara de pillo, atrevido y audaz, que con un solo gesto es capaz de convertirse en el muchacho más admirado de toda la chiquillería, es el nuevo alumno que vamos a tener en clase este año. Así como suena, este curso tendremos el honor de recibir como compañero a Tom Sawyer. De sus aventuras aprenderemos todos los contenidos del curso y de su mano investigaremos su país, la geografía, cómo era la vida antes, sus costumbres, sus juegos, las escuelas de entonces...
 Se trata de un proyecto de aula que tiene como fin relacionar los contenidos del curso con las aventuras del personaje para ver la utilidad del aprendizaje , potenciar la motivación y que los chiquillos aprendan como si de un juego se tratara.
Para ello tuve que hacer una adaptación del libro original, pues había algunas partes en los capítulos que eran difíciles de entender para los niños. Estuve trabajando gran parte del verano, lo reescribí más simplificado y lo redacté en primera persona para aumentar el interés y la credibilidad.
El siguiente paso fue el de relacionar cada contenido de los que vamos a trabajar con las aventuras que aparecen en el libro y otras que son de mi propia cosecha. Esto lo voy haciendo poco a poco, a medida que avanzamos. Cada día preparo meticulosamente la clase del día siguiente procurando que todo esté enlazado y que tenga un sentido, metiéndome en la piel de los niños y pensando ¿Si yo tuviera 9 o 10 años, qué aventura me gustaría vivir? Y entonces voy y la preparo. Si he de disfrazarme, me disfrazo, si tengo que convertir la clase en un mercado, lo hago, si tenemos que salir fuera del colegio a observar los elementos que hay en la calle, también lo hacemos...De acuerdo que no siempre es posible porque ya se encarga el horario, el tiempo, los programas...de aguarnos la fiesta, pero al menos de vez en cuando...Para los niños debe ser pesadísimo estar tres o cuatro horas todos los días sentados sin poder moverse, escuchando a la maestra o escribiendo en su cuaderno o en su tablet , que lo mismo me da.
Para desarrollar todo esto hay que trabajar un poco, lo reconozco, pero los resultados merecen la pena. Llevamos solo dos semanas y los niños están encantados. Me preguntan a cada momento cuándo va a venir Tom a la clase, porque Tom vendrá y se sentará con ellos...¡YA LO CREO QUE LO HARÁ!

Para terminar, os dejo algunas fotos de la decoración de mi clase. No soy muy buena fotógrafa, lo podréis comprobar por vosotros mismos, pero ahí están:

El rincón de Tom Sawyer y sus amigos




























El árbol artista














Rincón del Cuentacuentos














Nuestras normas de clase




domingo, 15 de septiembre de 2013

EL ESCENARIO DE LA AVENTURA: NUESTRA AULA


Hemos comenzado ya el curso. Los niños han empezado a incorporarse a las aulas y los maestros y maestras nos enfrentamos en los próximos diez meses a la tarea de educar y enseñar a estos pequeños personajes, pero también a aprender muchas cosas de ellos. En realidad nunca se sabe quién enseña a quien y los adultos tenemos muchos que aprender de los niños.
Pero hoy quiero hablaros del escenario donde va a tener lugar esa magnífica aventura que nos tendrá ocupados la mayor parte del año: EL AULA
El aula es el lugar en el que vamos a pasar la mayor parte de nuestro tiempo, donde vamos a reir, a jugar, a aprender , a enseñar, a hacer amigos...El aula es el lugar en el que nosotros, como maestros, vamos a poner en marcha toda nuestra pedagogía, y es necesario que ese lugar sea agradable y que el alumno encuentre allí gran variedad de estímulos que le motiven en su aprendizaje. Cada lámina, cada cartel, cada espacio estarán allí por algo, tendrán una misión. Recuerdo que hace años, fue una inspectora a mi centro, y al ver la cantidad de dibujos y carteles motivadores que había por todos los rincones, hizo el siguiente comentario:      " ¡Da gusto venir por aquí, hasta las paredes hablan y enseñan!"
Cada curso escolar empezamos todos con nuevas ilusiones y energía renovada, dispuestos a hacer cambios y mejoras en nuestra tarea de enseñar. También a mí me ocurre y me gustaría mostraros algunas de las ideas que he puesto en marcha con relación a la ambientación de mi clase, por si las queréis adoptar.

EL ÁRBOL ARTISTA
Es un gran árbol hecho con cartulina o papel continuo y que en sus ramas, en lugar de salirle hojas le salen instrumentos musicales, marionetas, gorros, colores...Es el espacio dedicado al arte en cualquiera de sus manifestaciones. Es el rincón donde guardamos los disfraces y accesorios para nuestras dramatizaciones.

EL RINCÓN DEL MUNDO
Una gran bola del mundo lo preside con algunos atlas, mapas y enciclopedias adaptados a su edad. Es el lugar al que vamos a mirar donde se encuentran los países, los ríos, las ciudades...y todo cuanto sale en conversaciones y lecturas.

EL RINCÓN DEL CUENTACUENTOS
Este es mi favorito.El lugar más atractivo de la clase. He colocado un par de sillas forradas con telas y una mesita en medio, con unas faldas. Es un lugar sumamente acogedor en el que se sentará todo aquel que quiera contar cuentos, leerlos, relatar historias...periódicamente invitaremos a padres, abuelos, conocidos...a que vengan a sentarse en nuestro rincón y aprender con ellos. Es una bonita manera de potenciar la animación a la lectura y también de trabajar la expresión oral en los niños.

EL RINCÓN DE LOS JUEGOS
Aquí vamos a colocar todos aquellos juegos que hagamos nosotros mismos y otros que traigamos de casa para compartir. Serán sobre todo juegos tradicionales, aquellos que hacíamos cuando éramos pequeños y que se están perdiendo. Nosotros vamos a intentar rescatarlos del olvido y favorecer con ellos nuestras relaciones con los demás.

EL RINCÓN DE LA NATURALEZA
Donde colocaremos plantas, algún animal pequeño, estudiaremos el tiempo atmosférico...y todo cuanto se relacione con el mundo natural. Investigaremos los fenómenos y los cuidados de los seres vivos que estén a nuestro cargo. Será el rincón vivo del aula.

EL HOSPITAL DE LOS LIBROS
Esta idea la tomé de un blog fabuloso  "el lapicero mágico", y que os animo a visitar, pues tiene muchísimas ideas interesantísimas para la biblioteca y la animación a la lectura. El Hospital es el lugar al que van a parar los libros rotos o deteriorados por el uso. Se colocan en una caja y un grupo de "doctores"se encargan de su reparación. Disponemos al lado de un botiquín de emergencia con tijeras, pegamento, papel celo...Esta es una de las actividades que más les ha gustado a mis alumnos

LA CUENTERA
Es un artefacto que me he inventado este verano. Su fin es el de crear cuentos siguiendo las técnicas de Rodari. Consiste en decorar seis cajitas pequeñas . En una metemos varios comienzos de cuentos en papelitos separados, en otra los personajes, en otra los lugares, y así sucesivamente un objeto mágico, algo que ocurre, y los finales de los cuentos. Los niños cogen al azar un papelito de cada cajita y construyen su cuento. Muchas veces salen cosas disparatadas, que son las más divertidas.

LA IMPRENTA
¿Y que hacemos luego con tantos cuentos como nos salen? Pues en la imprenta, los impresores se encargaran de hacer con ellos libros para que los pueda ver todo el mundo

Todavía me quedan algunas cositas más, pero quizá estas son las más importantes que voy a poner en marcha. De cada rincón se nombrarán un par de encargados que se irán rotando durante el curso.
Esta es una ligera pincelada  pero hay muchas cosas más que se pueden hacer, tantas como maestros, por eso os animo a hacerlas, a renovar vuestras clases y a buscar cada año cosas nuevas y diferentes para que los chicos no se aburran y estén siempre alerta, que su ilusión no decaiga.

El dibujo de arriba lo hice hace ya algunos años. Esa era la entrada a mi colegio o...¿era a una casita mágica?
" Y el niño temeroso que se acercó a aquella casita de cuento, se dió cuenta que allí se respiraba magia, pero solo había una manera de comprobarlo...¡dejándose llevar por los duendes que la habitaban! Entonces, solo entonces, dejó atrás su miedo y empezó a volar!"

sábado, 7 de septiembre de 2013

PROTAGONISTAS: LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS




Comenzamos el curso escolar, y esta primera entrada de la temporada académica  me gustaría dedicarla a hacer un poquito de reflexión.
Todos sabemos la importancia que las nuevas tecnologías están teniendo en educación, rara es ya la clase y el docente que no tiene una PDI como recurso importante en su trabajo diario, y raro es el niño que no ha manejado un ordenador de vez en cuando , para jugar o para hacer alguna tarea escolar. Lo cierto es que las nuevas tecnologías se están imponiendo cada vez más y es bueno que lo hagan porque son muy motivadoras, ofrecen recursos que los medios tradicionales no pueden hacer y preparan al alumno para su futuro inmediato. Hasta ahí estoy de acuerdo...pero ¿ no se les estará dando un excesivo protagonismo? La tendencia de aquí a unos pocos años es que se eliminen los libros de papel y se haga todo a través del ordenador, incluso suprimiendo los cuadernos.
 ¿Conseguiremos con eso mejorar nuestra calidad de enseñanza como piensan algunos?
 Rotundamente no, esa es mi opinión. A menudo nos olvidamos que todas esas tecnologías no son más que un recurso más, uno más tan sólo, y que puede ser tan importante como cualquier otro. No son una metodología en sí. La metodología es otra cosa, la ponemos nosotros. El niño necesita hacer otras cosas que no son estar pegado a la pantalla de un ordenador tres o cuatro horas todos los días. El niño tiene que salir a experimentar, a conocer, a investigar ( fuera de Internet), a relacionarse con otros niños y otras personas mayores que le puedan enseñar toda la sabiduría que llevan encerrada...Las TIC son solo un recurso, uno de tantos, por eso cuando veo todo este despliegue de editoriales y organismos oficiales para poner a toda costa un ordenador en manos de los alumnos, cueste lo que cueste y caiga quien caiga,  me entra una zozobra interior tremenda y pienso ¿No nos estaremos equivocando?
A los alumnos hay que ofrecerles retos y estímulos, y sacarles de la clase para que aprendan cómo es el mundo fuera de ella, fomentar su curiosidad y actitud crítica, potenciar su imaginación y creatividad, evitar abrumarles con contenidos y deberes para casa, que se sientan escuchados, que aprendan de otros niños...
¡Eso es lo importante para mi!, lo demás es empezar la casa por el tejado.
Las nuevas tecnologías son un avance importante, pero por favor, no las confundamos, no son ni una metodología ni una panacea para mejorar la calidad de enseñanaza o solucionar nuestro fracaso escolar

sábado, 31 de agosto de 2013

COMENZAMOS NUEVA TEMPORADA



Las vacaciones van tocando a su fin. El lunes muchos estaremos ya en nuestros puestos de trabajo, con nuevos proyectos e ilusiones para poner en marcha. " Cuaderno de colores" cambia de traje y deja descansando, de momento, las historias entretenidas del verano para dar paso a otros temas de carácter educativo, acordes con el periodo laboral que empezamos muchos.
Pero antes que nada, y a modo de transición, quisiera destacar tres hechos que han ocurrido en este pequeño paréntesis y que me gustaría darlos a conocer:

1.EL BLOG HA CUMPLIDO DOS MARAVILLOSOS AÑOS DE VIDA


Y como es de esperar no podía dejar pasar este momento sin dar las gracias a los 424 seguidores que ya tiene y a todos los amigos y visitantes que de vez en cuando se acercan hasta este rinconcito para leerme y hacer un rato de compañía. Vosotros sois la bomba de oxígeno que me anima a seguir siempre. Gracias infinitas por estar ahí.

2.EL REGALO DE JULIO JIMÉNEZ
Un día de este verano al abrir el correo me encontré con una bonita poesía que me había dedicado mi amigo Julio, del  Colegio Príncipe de Asturias. Me llenó de una gran ilusión.


"El hada de los cuentos"
                                para Pilar  Argés.

Conozco a un hada
que, como arañita tenaz,
laboriosa y trabajadora
con paciencia y delicadeza 
maneja su telar.

Teje cuentos y poemas.
Con lápiz, paleta y pincel
llena cuadernos de colores,
ilustrando todo lo que crea,
hilvanando recuerdos anteriores.

De sus sabios consejos
lúcidas páginas llena,
es... "el hada de los cuentos",
alma máter de Pilar,     
que entre los cigarrales
de su Toledo imperial
revolotea cual mariposa singular
hilando historias sin igual. 

      Julio Jiménez

¡¡¡Gracias, Julio!!!

3.EL BLOG  CUENTOS DE TIHADA HA CUMPLIDO CUATRO AÑOS
Y lo ha celebrado por todo lo alto haciendo un video estupendo de todos los intercambios creativos que se han hecho en ese tiempo.Os lo presento aquí, porque a mí me llegó a emocionar. Os dejo también el enlace para que conozcáis el blog. Si os gusta la creatividad, la poesía y los cuentos...¡NO OS LO PODÉIS PERDER!
http://youtu.be/YO3EbRhC_Cw

Y el próximo día ...¡¡¡EMPEZAMOS!!!

domingo, 25 de agosto de 2013

TIEMPOS DE CAMBIO. CAPÍTULO 8


















Después de aquel terrible día, Pedro vio aumentar todavía más su desolación. La esperanza de verse libre, mermaba por momentos. Cada vez más debilitado pasaba las horas tendido o recostado en un rincón. Su situación era extraña, nadie había ido a buscarlo desde el primer día del interrogatorio y tampoco le habían aplicado ningún tipo de tortura. Solamente una vez recibió un paquete con una manta. El carcelero se lo tiró entre las rejas sin más. Pedro agradeció aquel gesto, viniera de quien viniera. Ahora por lo menos estaba seguro que había alguien allí fuera que se acordaba de él ¿Sería su padre? Hubiera dado media vida porque así fuera, pero después de las palabras tan duras que tuvo con él y del comportamiento de las últimas semanas que estuvo en su casa, era casi imposible que pudiera proceder de su padre. Quizás su madre...¡pero tampoco! Aunque ella pensara hacerlo, no se atrevería a ponerse en contra de su marido a quien debía respeto y obediencia. Como quiera que fuera, lo cierto era que se sentía cada vez más triste y hundido ¿Sería su fin la hoguera? ¿O tal vez el garrote? Necesitaba un clérigo sin tardanza, debía confesar sus pecados y estar preparado para cuando vinieran a buscarle.
Y en esos pensamientos se encontraba, cuando apareció al otro lado de la reja un monje franciscano con el que había trabajado mano a mano durante la epidemia de cólera. Un monje al que conocía bien y que había ayudado a morir a mucha gente.Lo primero que pensó Pedro fue que se le había trastornado la cabeza y tenía ante sí un espejismo, sólo se convenció de que era verdad cuando Fray Genaro, que sí se llamaba el monje, avanzó hacia él y le habló:
--¿Cómo estás , hijo?
-No muy bien, padre. Ya veis en qué condiciones me encuentro.
-Tienes los ojos enrojecidos
-Es por la humedad y la falta de luz. Desde que entré aquí no he visto el sol, pero puedo considerarme con suerte si me comparo con los demás presos, a ellos les dan tormento todos los días.
Entonces fray Genaro se inclinó hacia él y, con gesto protector, tomó las manos del muchacho entre las suyas.
- He venido a darte una noticia importante. La sentencia ya ha salido.
-¿De qué se me acusa? ¿Por qué estoy aquí? ¿Me han condenado? ¿Y mi familia? ¿ Les han detenido a ellos?
- Tranquilo, hijo mio, tranquilo que todo lo has de saber. Ya ves que corren malos tiempos para los judíos conversos como tú, y que aún habrán de pasar muchos años antes de que las cosas se normalicen y podamos vivir en paz todos los que amamos a Jesús. Muchos son los cristianos viejos que aún recelan de los conversos y a veces se corren rumores infundados sobre esta persona o aquella, sin que exista verdadero motivo o una prueba concluyente. Es por esto, que hasta el Santo Oficio llegaron ciertas habladurías que ponían en tela de juicio tu conversión al cristianismo. Entonces decidieron detenerte para ver qué había de cierto en los rumores que circulaban. Pero al enterarse de tu detención, fueron muchas las personas que salieron en tu defensa y que voluntariamente daban testimonio de la sinceridad de tus actos. Tu padre fue el primero en defenderte. Removió cielo y tierra para que te dejaran en libertad, y también tu amigo Fernando se presentó para dar testimonio de tu fé, nada más enterarse, y muchos otros cristianos a los que diste ayuda y consuelo este verano, cuando la enfermedad y la muerte hizo presa en nosotros, y yo mismo vine a hablar con el inquisidor dando pruebas de tu piedad y buenas obras. Al final no encontraron nada contra tí, y han decidido liberarte sin cargo alguno.
A la mañana siguiente le trajeron una palangana y le lavaron las llagas de los pies para que pudiera andar. Después apoyado en los brazos del carcelero fue dando tumbos hasta la salida. Sus articulaciones estaban como oxidadas, y sus piernas no aguantaban el peso. La luz le hirió cuando atravesó las puertas de la prisión. Le cegó de tal manera que le fue imposible mirar de frente y tuvo que bajar la vista hacia el suelo con los párpados enteabiertos. Anduvo unos cuantos pasos, y luego de repente, notó unas manos fuertes y poderosas que se posaban en su hombro.Levantó la cabeza para ver de quién se trataba y no pudo aguantar la claridad.
- Pedro- oyó que decía su padre-Soy yo, hijo mío. ¡Cuánto he deseado que llegara este momento! ¡No sabes lo que me han pesado las palabras que te dije! Estaba ciego de rabia y el orgullo no me permitía retractarme de ellas, pero ahora, al verte en este peligro tan grande y comprobar el modo tan injusto como te han tratado, he comprendido muchas cosas. Eres sangre de mi sangre y eso no cambiará jamás, aunque tus ideas y las mías vayan por separado. Ven a casa, hijo mío, tu madre está deseando abrazarte.Este es el día en que has vuelto a la vida y todos nos alegramos por ello.
Pedro hubiera querido decir muchas cosas y no pudo. Sus palabras se convirtieron en llanto antes de darles tiempo a salir. Sintió flaquear sus piernas, débiles y doloridas, mientras su espíritu se elevaba jubiloso. Al fin había llegado el momento de cantar juntos de alegría y dar gracias a Dios, cada uno según sus creencias, con el mayor respeto y sin interferir en el cariño que ambos se tenían. Ahora si había encontrado el camino que le conducía a su verdadero hogar.
Pero aún hubo más motivos de alegría para Pedro en ese día, porque al traspasar el umbral de sus casa le esperaba su buen amigo Elías. Si, aquel que partió para el puerto de Valencia una triste mañana de julio.Casi no podía creer lo que estaba viendo, pensaba que era producto de las noches sin dormir y de tantos pesares como había sufrido.
-¿De verdad eres tú, Elías?
-Si, Pedro, amigo mío. Soy yo. Puedes tocarme y asegurarte de que no soy un sueño.
- Pero...no comprendo...tú te marchaste a Salónica.
-Si. Marché en mala hora, porque no ha pasado ni un solo día desde que me fuí, que no recordara esta bendita tierra que me vió nacer y en la que pasé tiempos tan felices. Estoy pegado a mi patria como el árbol a sus raíces. Aquí nací y aquí he de morir algún día.
-¡Pero tú practicabas el judaísmo!
-Tú lo has dicho. " Practicaba". Ya no lo practico. Me he hecho cristiano, y mis padres y hermanos también. Todo por seguir en tierras de Castilla ¡Nuestra casa!
Y los dos amigos se fundieron en un emocionado abrazo.

El hijo menor de Francisco Gil de Toledo encontró, por fin, la paz y el sosiego que deseaba. Sus padres y hermanos continuaron judaizando en el sótano de su casa, plenamente convencidos de que sus prácticas eran las que les llevarían algún día a alcanzar la Gloria de Dios. Nunca más obligaron a Pedro a que les acompañara en sus rezos y éste pudo seguir libremente el camino que le dictaba su corazón. Nunca más volvió a ser molestado por la Inquisición y pudo vivir en paz consigo mismo. Cuando le llegó el momento del amor, casó con una cristiana, cuya familia  lo era de muchos años atrás, y a partir de entonces sus hijos y todos sus descendientes abrazaron la doctrina de Jesús, sin ningún género de dudas.
El platero de la Calle del Ángel, Francisco Gil de Toledo, se convirtió en el último judio de la familia y envejeció viendo como sus nietos imploraban al Hombre clavado en la cruz. Pero aquello ya no le causaba dolor, ni tristeza, porque comprendió que Dios puede tener muchos nombres. No obstante, cuando notó que se acercaba el momento de su muerte pidió que le enterraran en el Pradillo de San Bartolomé, como el judío que siempre había sido. Y su hijo Pedro no dudó un momento en rezarle la oración de los muertos y poner en la cocina una escudilla de agua y un candil para que su alma se refrescase al salir del cuerpo, como era la costumbre hebrea.
Y así termina una historia más. Es una de tantas entre las muchas que se dieron en aquellos tiempos de agitación e injusticias, donde todo un pueblo fue expulsado y perseguido hasta la muerte en su misma patria.


domingo, 18 de agosto de 2013

TIEMPOS DE CAMBIO CAPÍTULO 7


















La cárcel era un edificio estrecho lleno de pasillos y recovecos. Las celdas de los presos tenían las paredes del piedra, chorreaban humedad, y por el suelo de tierra, campeaban las ratas a sus anchas. No había ventanas, ni ningún tipo de ventilación porque eran sótanos profundos, y la única luz que se percibía era la de los candiles colgados entre una celda y otra. Tampoco disponían de ningún jergón en el que poder extender el cuerpo cansado y dolorido. Los presos solo podían acurrucarse con la espalda apoyada en la pared.
Pedro sintió un escalofrío al verse en aquel lugar inmundo, lleno de porquería y mal olor. No sabía cómo había llegado hasta allí, ni quién había podido denunciarle de hacer algo que en realidad no hacía. Notó frío y se acomodó en un rincón. La cabeza le daba vueltas y se sentía aturdido. Clamó a Jesús en busca de ayuda, rezó una y mil veces el Padrenuestro, hasta que ya de madrugada, el agotamiento le venció y pudo dormir un rato.
Cuando despertó estaba ya entrada la mañana, pero él no lo supo, porque en aquellos sótanos nunca amanecía. Después dos carceleros vinieron a buscarle y le llevaron a la sala de interrogatorios. Un encapuchado de larga barba gris le fue haciendo las preguntas, mientras otro, sentado en un pequeño escritorio, iba tomando nota de ello.
-¿Cuál es tu nombre?
-Pedro de Toledo
-¿Es cierto que eres hijo de Francisco Gil de Toledo y que tienes domicilio en la Calle del Ángel?
-Si, señor- contestó Pedro con la cabeza gacha.
- ¿Es cierto que antes de la expulsión de los judíos practicabas la religión de Moisés?
-Si, señor.
-¿ Y es cierto que después recibiste el bautismo cristiano?
-Si, señor.
-¿Y que después de recibirlo has seguido practicando esa ley y ofendiendo a Dios Nuestro Señor?
- ¡Eso no es cierto! ¡Me hice cristiano y desde ese día no conozco otra religión!
-¿Y cómo sé que es verdad lo que dices?
-¡Lo juro!
-Eso no me sirve. Jurar por una cosa en la que no se cree no tiene validez.
Pedro titubeó. No veía la manera de hacer ver al clérigo que lo que decía era cierto.
- ¡Traed una Biblia!- ordenó el encapuchado- ¡Júralo ahora!
 Pedro tomó el libro en sus manos y con voz firme y resuelta, dijo:
-¡Juro por Cristo y su Santa Madre que he dejado las prácticas del judaísmo! No tengo otra manera de hacer ver que lo que digo es verdad, pero Dios es testigo de que mi conversión es sincera.
El inquisidor hizo un gesto, se quedó unos segundos pensando y después , en lugar de mandarle a la sala de torturas, como era la costumbre, le mandó de vuelta a la celda.
Una vez allí, Pedro tuvo mucho tiempo de pensar y rezar. Sobre el suelo de tierra pidió perdón por sus pecados y por todas las ofensas que hubiera podido cometer contra los que amaba y contra los que ni siquiera conocía. Pidió al Todopoderoso que le sacara de aquella encerrona y que protegiera a toda su familia.
Luego, poco a poco, fue conociendo a algunos de los prisioneros que estaban en las celdas cercanas a la suya. A su derecha se encontraba Abraham Yonah acusado de cocinar adafina el viernes por la tarde. A su izquierda estaba Simeón Leví, al que s ele había encontrado en el sótano de su casa un libro sagrado de salmos y un candil de cinco puntas con una estrella de David. Su mujer, Raquel, estaba dos celdas más allá, por ser cómplice de su marido, y Esther Meir, una vecina suya, estaba condenada por bañarse en viernes antes de la puesta de sol y vestir ropa limpia el sábado, día de descanso judío.
De todos los prisioneros, Simeón Leví era el más insolente, porque aclamaba a Yavé a voz en grito y en ningún momento negaba sus prácticas judías. A lo largo del día no dejaron de acudir unos hombres que se llevaban a los prisioneros uno a uno. A Simeón le trajeron en una carreta sin sentido y con el cuerpo ensangrentado. Su mujer enloqueció al verlo y se declaró inmediatamente judía para no ser llevada a la tortura. Y su vecina, dominada también por el terror, manifestó que había sido obligada contra su voluntad a judaizar, lo que no la libró de volver a su celda con un brazo colgando.
Viendo la triste suerte que corrían sus vecinos, a Pedro empezó a dominarle el pánico, y cada vez que aparecía un carcelero, temblaba de pies a cabeza sin poderse controlar, creyendo que venían a por él. perdió la noción del tiempo. No sabía si era mañana, tarde o noche. Imaginaba que cuando le traían la comida debía ser de día, lo mismo que cuando oía los gritos de desesperación en alguna de las salas de tortura.
Según sus cálculos llevaba allí encerrado cinco días cuando llegó un sacerdote y se metió en la celda de algunos prisioneros, invitándoles a pedir perdón por sus pecados y reconciliarse con Dios. Luego los vió salir de uno en uno hasta un total de ocho.Dos hombres y dos mujeres, entre las que reconoció a Raquel Leví y Esther Meir, llevaban colgado el sambenito amarillo que las obligaba a cumplir un largo periodo de penitencia y a soportar los insultos y humillaciones de sus vecinos, y detrás salieron Simeón Leví y Abraham Yonah junto con otros dos hombres que no reconoció, éstos llevaban el sambenito de color negro, lleno de demonios y llamas infernales, lo que quería decir que habían sido condenados a morir en la hoguera.
Pedro pudo oir desde su rincón el griterío del pueblo, las burlas y los insultos de la gente que se había congregado a la entrada para ver salir a los condenados. Luego escuchó el ruido de las carretas que se alejaban y la voz de Simeón Leví que rezaba a gritos cantos de alabanza a Yavé. Después no oyó más, pero sabía de sobra lo que seguía a continuación. Los llevarían a todos recorriendo las calles, soportando mil humillaciones sin poder defenderse. Los chiquillos les tirarían piedras, los hombres les escupirían en el rostro y las mujeres les arrojarían desde sus ventanas, orines y aguas sucias. Mientras, en la Plaza de Zocodover, otra multitud esperaría impaciente su llegada. Les colocarían sobre montones de leña ya preparada, y el verdugo, con la cara tapada, los prendería fuego. Imaginaba sus gritos desesperados de dolor insoportable, con los cuerpos envueltos en llamas y la gente a su alrededor voceando.
¿Sería aquel auto de fe un anticipo de la muerte que le esperaba a él?

domingo, 11 de agosto de 2013

TIEMPOS DE CAMBIO. CAPÍTULO 6


















Sin embargo la paz y el sosiego absoluto no llegaron al corazón de Pedro como él hubiera deseado.Aún le quedaba una dura batalla que librar en la intimidad de su hogar, con su padre. En su corazón estaba Cristo. La devoción que sentía cuando rezaba en la iglesia no era fingida. Quería seguir ese camino y no otro. No podía seguir judaizando en el sótano de su casa, y estaba decidido a enfrentarse al miedo que le producía la reacción de su padre. Quería llevar su decisión hasta las últimas consecuencias, porque sólo de esa manera podría alcanzar la paz consigo mismo. Y con esta resolución, una tarde, armándose de valor, le dijo:
-Padre, ya no volveré a rezar con vos en el sótano. Soy cristiano de corazón y nada me dice la Ley de Moisés. Callaré para que nadie sospeche de lo que hacéis, pero a partir de ahora no volveré a acompañaros.
Los ojos del padre le miraron incrédulos. ¿Había escuchado bien? ¿Un hijo suyo hablando de esa manera? Notó que un golpe de sangre convertida en ira se apoderaba de su espíritu y dejaba de ser dueño de sus actos. Agarró al muchacho por los hombros fuera se sí, lo zarandeó y después lo abofeteó duramente.
-¡Maldigo el día en que naciste!- le dijo- ¡A partir de ahora has muerto para mí! Seguirás viviendo en mi casa para no levantar sospechas, pero ya no eres hijo mío. El que fue mi hijo en otro tiempo, acaba de morir en este momento..
Pedro quedó con el corazón roto. Nunca en toda su vida había visto a su padre de esa manera, ni él había sentido una pena tan honda. Ser rechazado por los suyos era lo último que hubiera pensado. Aunque, pese a todo, se sentía tranquilo porque ya no tendría que fingir ante nadie y sus obras estarían de acuerdo con sus sentimientos. Sin duda, ese día, Jesús se sentiría orgulloso de él y su Padre de los Cielos no le abandonaría como había hecho el de la tierra. Rechazado por los suyos, muerto de pena y dolor, volvió su mirada hacia Fernando, la única persona en la que podía encontrar apoyo y consuelo.
Y entre tristezas y amarguras, el tiempo fue avanzado hasta llegar el insoportable calor del mes de julio, y con él, un mal del que muy pocas familias se pudieron librar. Una epidemia de cólera barrió aquel lugar de norte a sur y de este a oeste, cebándose en especial con los habitantes toledanos. Las aguas contaminadas ocasionaron tal reguero de muertos que no hubo familia que no se sintiera tocada por el mal, llegando algunas a desaparecer por completo, sin respetar a ninguna clase social. La mortandad fue espantosa. Todos sintieron en sus carnes o en su corazón el horror de la muerte. Los supervivientes veían aterrados como día a día nuevos amigos, vecinos, parientes o familiares allegados, morían de manera atroz, y pensaban que en cualquier momento ellos podrían ser los siguientes. La vida se truncó para muchos cuando a penas habían empezado a vivirla. Murió el joven, la recién casada, la niña pequeña, el padre de familia, el hombre sabio, el anciano, la madre...Los médicos no daban a basto para socorrer a tanto desgraciado. Los sacerdotes tampoco descansaban atendiendo a los moribundos. Las gentes pensaban que se trataba de un castigo divino y por eso salían de sus casas a besar los crucifijos y postrarse de rodillas ante los hombres de la Iglesia. Todos los que caían morían  en unos pocos días. Empezaban con un ligero dolor de vientre, en seguida una diarrea imparable que les deshacía las tripas por dentro, y por último unas convulsiones dolorosas que les hacían poner el grito en el Cielo. Los ojos amoratados y hundidos, y después la agonía y la muerte." ¡Qué Dios se apiade de nosotros!", decían los que quedaban para verlo. Y sin embargo, en medio de tanta desolación, hubo cristianos mal intencionados que echaban la culpa del mal a los judíos, diciendo que ellos fueron los que envenenaron las aguas antes de partir.
Aquel verano de triste recuerdo, Toledo se convirtió en un lugar de miedos, llantos y rezos. Era tanta la angustia que la enfermedad iba dejando, que Pedro y Fernando, se vieron en la obligación de prestar su ayuda a los enfermos, y a las órdenes del famoso físico don Pablo de la Cruz iban de casa en casa dando alivio al que sufría, cerrando los ojos a los muertos y procurando que el sano siguiera estándolo. Hervían las aguas,. quemaban las ropas sucias de los que acababan de morir, salían al monte a buscar hierbas para calmar los espasmos y recurrían a los sacerdotes para que dieran la bendición a los moribundos. Trabajaron sin descanso, sin a penas dormir, dejándose la piel y poniendo su vida en peligro en numerosas ocasiones.
Así pasó todo un largo y terrible verano, hasta que con los primeros fríos, el mal comenzó a remitir, y las iglesias se llenaron de fieles que agradecían al Todopoderoso que les librara de aquel castigo. Y por otro lado, las casas de los judíos conversos también se llenaron de hebreos que daban gracias a Yavé por lo mismo.
Durante todo el tiempo que duró el mal, Pedro había albergado en lo más hondo de su alma, la esperanza de que su padre se retrajera de sus palabras y le concediera el perdón.Comprendía que debió ser un golpe muy duro para un judío que se sentía orgulloso de su pueblo y de su religión, pero posiblemente aquellas maldiciones solo fueran producto de la explosión de ira que le produjo su confesión, y tal vez, pasado un tiempo, quisiera volver a acogerle como hijo. No fue así, sino que en contra de lo que esperaba, toda su familia se puso de luto por él y rezaron la oración de los muertos. En la intimidad le retiraron el saludo y no le dirigieron más la palabra. Comía y dormía solo, apartado en un rincón., sin tener contacto con nadie, como si fuera un apestado. Ni siquiera la noche en que la Inquisición fue a buscarlo, su padre movió un dedo para defenderlo. Entraron de súbito en el comedor de su casa, un martes acabada de entrar la noche, tres hombre vestidos con sayones y la cabeza encapuchada.
-¡Date preso en nombre de la Santa Inquisición!
Pedro quedó mudo y pálido de estupor. Dos de los hombres le cogieron de los brazos, uno a cada lado, y esto evitó que cayera al suelo, pues las piernas no le respondían.Le condujeron hasta la puerta ante el asombro de toda la familia, muda de asombro también.
- ¿De qué se me acusa?- atinó a decir el muchacho con un hilo de voz cuando ya salían .
-¡ De seguir siendo judío en secreto!
Entonces su madre se arrojó a los pies del que hablaba y con un grito de desesperación exclamó:
-¡No! ¡Él es cristiano! Cumple todos los mandamientos de la Santa Madre Iglesia ¡Lo juro, lo juro por Dios y por la Virgen Gloriosa!
-¡Aparta , mujer!- contestó el hombre dando un manotazo a Sara para desplazarla hacia un lado- ¡Eso tendrá que demostrarlo ante el tribunal!
Y se lo llevaron preso, ante el rostro atónito de su padre que se quedó sin poder articular palabra, y los llantos de su madre que imploraban perdón por su hijo.

domingo, 4 de agosto de 2013

TIEMPOS DE CAMBIO. CAPÍTULO 5


















Isahac Leví de Toledo, ahora llamado Francisco Gil de Toledo, había podido conservar sus bienes gracias a su conversión y la de toda su familia. Después de recibido el bautismo cristiano iban a misa todos los domingos y fiestas de guardar, comulgaban y oraban a Cristo con gran recogimiento. Viendo a la familia tan piadosa nadie hubiera pensado que, de puertas a dentro, seguían practicando la Ley de Moisés. Al desaparecer las sinagogas, se reunían en el sótano de su casa para expresar salmos y cantos de alabanza a Yavé. Los viernes por la noche Sara preparaba la odafina, y la dejaba tapada en el fogón para no tener que encender lumbre el sábado, que era el día destinado a la oración. Y por si  alguna vecina le daba el olor al guiso, quemaba cabezas de ajo y sardinas. Cuando llegaba la fiesta de la Pascua, esperaban a que la noche estuviera bien entrada y, sin ser vistos, iban a casa de Isahac Ardutel, el médico, y en su sótano bien escondido celebraban una gran cena junto con otros judíos conversos y leían el Éxodo en un libro con pastas de becerro.
Francisco sabía que, a los conversos como él, les llamaban " marranos", y decían que Dios les condenaría eternamente por no haber sido sinceros en su conversión, pero esa idea sólo sirvió para que él y los suyos se atrincheraran aún más en sus doctrinas, porque secretamente pensaban que Yavé les perdonaría por haber sido obligados a convertirse para sobrevivir.
Sin embargo Francisco ignoraba que su hijo Yosef, ahora llamado Pedro, se sentía cada vez menos obligado a rezar a Cristo. A fuerza de frecuentar las iglesias iba descubriendo otra doctrina diferente a la suya, otra visión distinta de la religión que siempre le habían inculcado. La figura de Jesús, precisamente por estarle prohibida hasta entonces ejercía una gran atracción sobre él, y ahora estaba teniendo la oportunidad de conocerla.Desde muy niño se había preguntado qué le pasaría a aquel hombre que estaba clavado en la cruz, cuál había sido su historia y su pecado para ser condenado a morir de esa manera. Nunca preguntó nada en su casa sobre ello por miedo a la reprimenda de su padre, aunque muchos interrogantes tenía en su cabeza, y no fue , hasta unos meses después de su conversión, cuando todas sus preguntas empezaron a tener respuesta
Empezó a sentir una especie de admiración incontenible por aquel Hombre que había dado su vida por la Humanidad, y atraído por sus padecimientos y por la doctrina de amor que predicaba se empapó de su vida, su obra y sus enseñanzas. Todo ello fue a desembocar en la convicción de la naturaleza divina de Jesús y en un sincero deseo de seguirle.
Todos estos pensamientos nuevos para él contrastaban de lleno con lo que su padre siempre le había enseñado y lo que había aprendido en las escuelas rabínicas. Pero él se sentía feliz cuando los domingos recibía el cuerpo de Cristo, y cuando se veía en apuros invocaba a Jesús y rezaba a la Virgen María en  secreto, para que su padre no lo descubriera, y ya cada vez le decían menos las reuniones en el sótano.
Sin embargo sentía un miedo atroz a ser descubierto, a que le vieran judaizando cuando en realidad él se sentía ya cristiano en cuerpo y alma, y cuando su familia le obligaba a reunirse para orar a Yavé lo hacía temeroso por él y por todos ellos. La Inquisición los vigilaba día y noche para juzgarlos y condenarlos sin piedad en caso de sospecha. No podía borrar de su mente la imagen de los condenados a muerte ardiendo en las hogueras de la Plaza de Zocodover, con algunos cristianos alrededor complacidos de ver quemados a los perversos judíos.El recuerdo le produjo náuseas aunque ya había pasado bastante tiempo.
¿ Cómo podían aquellos cristianos que predicaban el amor a los cuatro vientos cometer tal crueldad?
Él era ya cristiano en lo más profundo de su corazón, ya no le cabía duda, pero pensaba en el fondo que ese mismo Dios perdonaría a sus padres y hermanos judíos el día del Juicio Final, ¿Pues cómo iba a condenar un Padre a sus hijos solo porque se hubieran equivocado al rezar? Si, los perdonaría, no por haber sido obligados a convertirse para salvar su hacienda,como pensaba su padre , sino porque Él era el Padre y ellos sus hijos ¿Y qué padre no perdona a un hijo?Y después de todo ¿ no invocaban al mismo Dios? ¡Qué más daba que se llamara Dios, Yavé o Alá!

DÍA DEL DOCENTE

Celebramos el Día Mundial del Docente en  EL BAÚL DE RITA . Pásate a verlo.